Miradas sobre Venezuela

  09/01/2015

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 Por: Anna Gabriel Sabaté 08/01/2014

El pasado mes de diciembre se celebró en Caracas el encuentro de la Red de Intelectuales, artistas y movimientos sociales en defensa de la Humanidad (La Red) coincidiendo con el décimo aniversario de su creación, y acogida por el Gobierno de Venezuela en un contexto de complejidades evidentes al país cuna del ALBA

La semana de actividades, conferencias y reuniones, se iniciaba con una declaración política, leída por un representante de la red ante el Presidente de Venezuela Nicolás Maduro y del Vice presidente de Bolivia, Álvaro García Linera. La declaración política, recomendable en su totalidad, reservaba también una referencia a la situación en el Estado español, y recogía el apoyo al proceso de Paz en el País Vasco y el espaldarazo al derecho de autodeterminación de los pueblos del Estado español (…).

Un golpe más, pues, y como ya sucedió el pasado mes de agosto, a raíz de la Declaración del Foro Sao Paulo (conformado por los partidos que gobiernan Argentina, Brasil, Chile, Uruguay, Bolivia, Ecuador, El Salvador, Nicaragua, Cuba y Venezuela) en apoyo al proceso democrático catalán, los apoyos, vienen del Sur. Puesto que a pesar de que La Red no está conformada sólo por personas del Sur, en cierto modo, tiene una mirada de Sur respecto la geopolítica internacional.

Una mirada que intenta rehuir la prepotencia de quienes creen que en los países que malviven en el seno de un desacomplejado sistema capitalista, se puede hablar de democracia y libertad. Miradas que quieren rehuir los sentimientos caritativos, los que piensan que hay un modelo, una razón y unos valores, que son los universales, y que el resto del planeta está para descubrirlos. Los parece que sólo los carece algo más de alfabetización, buenas dosis de libre mercado y una democracia formal para poderse equiparar en los países autodenominados desarrollados.

Nada es sencillo en un país como Venezuela, como tampoco lo está en Cuba, a Ecuador o Bolivia. Y es que hay muchos intereses depositados en que nada sea sencillo. El último paquete de sanciones aprobado por el Congreso de los EE.UU. el pasado día 10 de diciembre contra Venezuela por la presunta violación de derechos humanos cometida a principios de año, en el contexto de las protestas protagonizadas por la oposición, es sólo un triste ejemplo.

Las últimas protestas (conocidas como Guarimbas) han dejado 43 muertos y unos 1800 heridos. Pero el Congreso de los Estados Unidos no parece referirse a esta violación de derechos humanos. Extraño concepto el de defensa de los derechos humanos lo del Congreso que mantiene activo el centro de torturas y encarcelamiento ilegal de Guantánamo.

Marchábamos de Venezuela justo en el momento que se iniciaban las vacaciones de navidad, y atrás dejábamos miradas de Sur, de personas que nos agradecían la visita, que alzaban el puño y que nos transmitían una sensación de las que pone la piel fría; un golpe finalizadas las vacaciones de navidad, todas afirmaban que volverían las guarimbas. La bajada del precio del petróleo somete en el país a una situación económica complicada, pero la oposición en Venezuela es rica y tiene apoyos internacionales, y lejos de querer una mejora de la calidad de vida por todas las venezolanas, busca recuperar beneficios perdidos y privilegios antiguos. Las miradas de algunas personas eran temerosas, pero sobre todo vimos miradas valientes y convencidas. Un tipo de mirada que sólo conoce la dignidad. Nosotros, mientras tanto, seguiremos de cerca la realidad en Venezuela, con mirada cómplice y responsable. La única mirada que merecemos las pobres, y sobre todo, las pobres que luchan para dejar de serlo, porque han entendido que están obligadas a vivir mejor.